El Congreso se constituye este martes con la duda de si Vox entrará en la Mesa

El Congreso echa a andar este martes con la elección de los nuevos miembros de la Mesa presidencial en una sesión en la que el foco estará puesto en Vox y sus posibilidades de entrar  en el órgano rector de la Cámara.

Política Nacional

Las sesiones constitutivas del Congreso y del Senado se celebrarán de forma simultánea a partir de las diez de la mañana con la presencia de los parlamentarios elegidos en los comicios generales del pasado 10 de noviembre.

En la Cámara Baja, la sesión será presidida por el diputado electo de mayor edad, que volverá a ser el socialista burgalés Agustín Javier Zamarrón Moreno, de 73 años, al que asistirán en calidad de secretarias las dos más jóvenes. En esos puestos también repetirán Marta Rosique, de ERC, de 23 años, y Lucía Muñoz Dalda, de Podemos, de 26.

¿DÓNDE SE UBICARÁN LOS 52 DE VOX?

Serán los únicos tres diputados, junto con los miembros del Gobierno, que tienen ya un sitio fijo en el hemiciclo, porque los demás se distribuirán por el Salón de Plenos según consideren, pues ese 'primer día de cole' no hay reserva de plazas. Está por ver en qué parte del hemiciclo se sitúa Vox, que ya en la anterior sesión constitutiva sorprendió ocupando los asientos del PSOE y que ahora ampliará presencia con sus 52 diputados.

Las dos secretarias leerán los nombres de todos los electos por orden alfabético y los recursos contencioso-electorales interpuestos, con indicación de los diputados que pudieran quedar afectados por la resolución de los mismos.


'CÓRDON SANITARIO'

En estas votaciones es donde el PSOE y Unidas Podemos han promovido un 'cordón sanitario' para evitar que Vox tenga representación en el órgano de gobierno del Congreso, un veto que a última hora del lunes seguía sin esclarecerse. Y es que los grupos seguían negociando a varias bandas sobre las alambicadas fórmulas que hay sobre la mesa para vetar a Vox, permitirles estar sólo con un puesto o que logre los dos que aritméticamente les corresponderían.

El PP, que con sus votos tiene asegurados al menos dos puestos, ha rechazado sumarse al veto y ha propuesto una alianza con Vox y Ciudadanos para que los 'populares' se hagan con dos asientos, los de Abascal con uno y los naranjas con otro.


POLÉMICOS ACATAMIENTOS

Concluidas las votaciones, los nueve diputados elegidos ocuparán sus puestos en la Mesa presidencial y la nueva presidenta irá solicitando de los demás diputados el juramento o promesa de acatar la Constitución.

En esa ronda de juramentos o promesas, se podrán escuchar las distintas fórmulas pensadas por los partidos para acatar la Constitución, como el ya clásico "por imperativo legal" que suelen utilizar los independentistas de Esquerra, Junts y Bildu y ahora la CUP.

En la pasada legislatura, algunos diputados de Unidas Podemos prometieron la Carta Magna "por la democracia y los derechos sociales"; el presidente de Vox, Santiago Abascal, juró "por España" y los diputados de ERC o Junts la acataron "con lealtad" al mandato del referéndum del 1 de octubre de 2017.

Unas fórmulas que la Mesa del Congreso, con mayoría del PSOE y Unidas Podemos, dio por válidas pese a las protestas del PP y Ciudadanos, que llevaron el asunto al Tribunal Constitucional. El Alto Tribunal, no obstante, aún ni siquiera ha admitido a trámite estos recursos.

EL PP PIDE MÁS CONTROL SOBRE LOS ACATAMIENTOS

Para evitar nuevas "humillaciones" a la legalidad institucional, desde el PP ya han pedido a Batet que ella o quien ocupa la Presidencia este martes controle las distintas fórmulas de acatamiento. Este viernes, la propia presidenta les replicó que si vuelve a ser elegida tratará los acatamientos de la Constitución de la misma forma que hizo el pasado mes de mayo, pues entiende que su deber es seguir aplicando el Reglamento y la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

Fuentes socialistas recuerdan a Europa Press que algunas de las fórmulas que el PP quiere evitar fueron utilizadas hace más de un año, en junio de 2018, cuando quien presidía el Congreso era la 'popular' Ana Pastor, sin que nadie pusiera objeción a las mismas. Según figura en el Diario de Sesiones de aquel día, los diputados de ERC Carolina Telechea y Joan Margall prometieron sus cargos por "la libertad de los presos y exiliados" por "la República catalana" y subrayando que lo hacían "por imperativo legal", y no se les puso problema alguno.