El Granada se deja el liderato en Getafe (3-1)

El Getafe impidió que el Granada se colocase líder en la Liga Santander tras vencer en el partido que cerró la undécima jornada de competición. 

Liga Santander

En el Coliseum Alfonso Pérez, el equipo de José Bordalás volvió a ser el rey de la efectividad. El Geta fue inferior en posesión, tiros a puerta, ocasiones y acierto en sus pases, pero se llevó el partido como suele ser habitual: mucha intensidad, seguridad defensiva y pólvora en los metros finales con un Ángel que sigue en la cresta de la ola.

El canario abrió la cuenta pasada la media hora tras una gran jugada de Cucurella, uno de los mejores en el conjunto azulón, y Arambarri puso el 2-0 en un fallo de Rui Silva en la salida de un córner. El centrocampista del Geta remachó con la cabeza y no tuvo problemas para hundir a los nazaríes en su área. Cabrera pudo obstaculizar al meta visitante, pero el VAR dio validez al gol.

Antes de que acabase la primera mitad, el equipo de Diego Martínez se sacudió su mal comienzo con un disparo de Eteki, pero el marcador no varió. Y en la segunda parte, el Granada fue achicando a su rival en el área hasta tener media docena de ocasiones claras. Machís, Ramos y Soldado, que la buscó sin suerte, antecedieron al gol de Puertas.

Una jugada de Azeez fue detenida por Soria, pero Puertas llegó para fusilar sobre la línea. Parecía que podía llegar el empate, pero no. Todo lo contrario. Una falta de David Timor en los instantes finales quitó toda la emoción al choque. El levantino marcó después de que el balón tocase el travesaño. El Geta roza los puestos europeos y el Granada seguirá tercero.

En Ipurua, el Eibar se llevó un partido frenético ante el Villarreal (2-1) gracias a un gol de Orellana sobre la bocina. El chileno fue el mejor del cuadro armero y resolvió en su favor cuando todo indicaba que el choque terminaría en tablas. Los seis minutos de añadido dieron una vida extra a los guipuzcoanos que ponen fin a una mala racha de tres jornadas sin ganar.

El equipo de Mendilibar fue mejor que el de Calleja, sobre todo en la segunda mitad, cuando encerró al 'Submarino Amarillo' en su campo. En la primera, las mejores ocasiones fueron del equipo castellonense, ambas en botas de Samu Chukwueze, que mandó al limbo un pase exquisito de Ekambi, el más destacado de los primeros 45 minutos.

Sin embargo, el Eibar despertó con un gol de Kike García a la hora de partido en un córner. El cabezazo del delantero blaugrana fue inapelable para un Sergio Asenjo que hizo méritos en el segundo asalto. Posterior al gol llegó una doble ocasión con lanzamiento al larguero incluido del propio Kike y en el rechace de Orellana. El partido estaba para el 2-0.

Se convirtió en un 'toma y daca' que acabó con una nueva mano milagrosa de Asenjo y un disparo de Ekambi al lateral de la red. Antes, contra todo pronóstico, el Villarreal pudo empatar el partido en una acción aislada de Gerard Moreno, que definió con maestría para colocar el 1-1 a dos minutos del final. Pero el guion todavía deparaba emociones fuertes para los vascos.

En el minuto 94, una jugada por banda derecha en botas de De Blasis sirvió como centro al corazón del área pequeña. Al chileno no le frenaron sus 168 centímetros para meter la testa y llevar el éxtasis a Ipurua antes de visitar este domingo al colista Leganés en un duelo fundamental para ambos. El Villarreal se queda a las puertas de Europa.

REPARTO DE PUNTOS EN PALMA

Por su parte, en Son Moix, Mallorca y Osasuna se repartieron los puntos (2-2) en el duelo de recién ascendidos. Los de Vicente Moreno se adelantaron con un penalti de Lago Junior, cometido sobre Dani Rodríguez, a los 20 minutos de partido. Vaillant estrelló el cuero en el larguero cinco minutos más tarde y Budimir perdonó después con un disparo cruzado que salió lamiendo el palo largo.

En la segunda mitad reaccionaron los navarros con un jugadón individual de Marc Carmona, que libró a tres rivales y marcó con un lanzamiento seco imposible para Reina. El choque se equilibró y comenzaron a nacer ocasiones para ambos bandos. Volvió a golpear el conjunto balear, otra vez con un penalti y Osasuna igualó en la jugada posterior con un cabezazo de Rubén García.

De poco le sirvió al Mallorca ese gol de Salva Sevilla tras la falta de Roncaglia -que jugó al límite todo el partido- porque el empate dejó las cosas como estaban. Osasuna sigue en la parte noble de la tabla -noveno puesto-, mientras que el cuadro insular es decimoséptimo con dos puntos de renta sobre los puestos calientes.