El buque 'Le Bougainville' inicia su viaje inaugural desde el puerto de Málaga

El crucero 'Le Bougainville' ha llegado al puerto de Málaga e inicia su viaje inaugural por el Mediterráneo, siendo la primera vez que la compañía francesa elige Málaga como puerto base.

Puerto

Con motivo de esta escala, una delegación conformada por representantes de la Autoridad Portuaria, el Área de Turismo del Ayuntamiento de la capital, Turismo y Planificación Costa del Sol y Málaga Cruise Port, han hecho entrega de una placa conmemorativa al capitán del buque en una recepción celebrada a bordo del mismo.

"Le Bougainville" cuenta con 131,4 metros de eslora y una capacidad máxima para 184 pasajeros, que podrán disfrutar de un servicio innovador y respetuoso con el medio ambiente, según han indicado desde Málagaport en un comunicado.

Este buque, correspondiente a la serie Ponant Explorer, dispone del salón denominado Blue Eye que, situado bajo la línea de flotación permite al pasajero descubrir el mundo marino a través de una experiencia multisensorial.

El buque permanecerá atracado en la Terminal del Palmeral hasta las 18.00 horas de este Lunes Santo, momento en que inaugurará su nuevo itinerario, siendo el puerto de Cartagena su próximo destino.

La compañía prevé cinco escalas durante el presente ejercicio. Concretamente, "Le Bougainville" volverá a Málaga en dos ocasiones más en el mes de junio.

BUQUES EXCLUSIVOS

El turismo de lujo y premium está adquiriendo protagonismo en el puerto de Málaga durante los últimos años. La cercanía de la terminal de cruceros al centro histórico de la capital, así como los servicios ofertados y la variedad de excursiones propuestas por el destino, son muy apreciados por este tipo de pasajeros.

En 2019, la mitad de las escalas realizadas en Málaga corresponderá a estos buques exclusivos, cuyos pasajeros supondrán en torno al 30 por ciento de los cruceristas llegados a puerto en el presente ejercicio.

El ser humano es libre; es algo más importante que decir que tiene derecho a la libertad. Ninguna persona necesita ni depende de que un gobierno o grupo alguno se lo reconozca. Sin embargo, vivimos en un mundo en el que, aún hoy, muchos seres humanos sufren la ausencia de libertad.