'Esto no es la Segunda, amigo'

Muñiz, al estilo Rodrigo Rato, nos situó en el mercado futbolístico de Segunda en la previa del partido con el Extremadura. El desenlace de este encuentro ha demostrado que los resultados superan al topicario y elevan a la superficie la realidad de un equipo que deambula en este 2019 por la categoría sin que el entrenador encuentre soluciones para cumplir el objetivo de llegar a Primera.

Málaga CF

 

A La Rosaleda ha llegado un suceso inevitable: el divorcio entre una afición que ha destacado por su fidelidad inquebrantable y un equipo que no ha hecho sus deberes en casa y ha terminado por acabar con la paciencia de la generación de seguidores más entregada a los colores blanquiazules.

Las palabras de Muñiz, aquello de "Bienvenidos a Segunda, no se asciende en enero o febrero",  han supuesto una versión futbolística de la frase de Rodrigo Rato 'Es el mercado, amigos' que se podría traducir por 'Es la Segunda, amigos'.  A este pensamiento Muñiz se le contesta simplemlemente con números. Osasuna y Granada son equipos de Segunda y en el caso de los navarros aventaja ya en 12 puntos a los malaguistas en plena cuenta atrás de la competición regular.

Como se preveía desfortunadamente, el Málaga no reacciona en la Liga 123 y consume las últimas jornadas entre decepciones que le han alejado del ascenso directo a Primera División. El último capítulo se ha vivido este sábado en La Rosaleda. El equipo entrenado por Muñiz no gana a los aspirantes a alcanzar la Liga Santander ni tampoco a los que sufren por mantener la categoría. 

El pasado verano toda la afición creía en Muñiz. Y su comienzo de Liga fue espectacular. Es un excelente técnico, pero el paso de las jornadas nos sitúa ante un entrenador que no reconoce públicamente la crisis de juego y resultados y que se esconde en una realidad parelela, esa que se suele esbozar en los vestuarios cuando no se cumplen los objetivos.

Y ahora el balón llega al jeque, ocupante ocasional de un palco abandonado. Al-Thani es el gran responsable de la situación del Málaga CF.  Su mando a distancia se quedó sin baterías, su etapa tiene desde hace temporadas fecha de caducidad y su permanencia impide la llegada de un proyecto más ilusionante y acorde con el crecimiento de la ciudad. 

No podemos olvidarnos de los futbolistas, ese grupo de privilegiados que no nos conducen hacia Primera y que escenifican cada fin de semana ese mismo partido decepcionante. Son los grandes responsables, por ejemplo, de haber llevado al Málaga al 'extremo-duro' de la temporada después de perder con el Extremadura en La Rosaleda, un candidato al descenso.

Queda tiempo todavía, aunque para solucionar problemas todo comienza con el reconocimiento de esos problemas. No se puede vivir en una nebulosa - como sis fueras líder- y considerando enemigos a quienes critican tus actuaciones. Entre otras historias, porque puede llegar un sábado en que los seguidores se expresen, piten y se manfiesten. Y entonces amigos, la plantilla no puede considerar como enemiga a su propia afición. En esa prolongación del partido solo cabe reaccionar.


El ser humano es libre; es algo más importante que decir que tiene derecho a la libertad. Ninguna persona necesita ni depende de que un gobierno o grupo alguno se lo reconozca. Sin embargo, vivimos en un mundo en el que, aún hoy, muchos seres humanos sufren la ausencia de libertad.