La música electrónica de Paloma Peñarrubia abre 'Playing Picasso'

Paloma Peñarrubia, la neoclásica del violinista Edo Nortarloberti y la pianista Marina Mollo conforman el programa 'Playing Picasso III' en el Auditorio MPM este miércoles y jueves, 13 y 14 de marzo.

Música

El ciclo "Playing Picasso" llega este año a su tercera edición, que abrirá este miércoles a las 20.30 horas con Paloma Peñarrubia y la presentación de su trabajo MAPA-Noruega. MAPA [music, anthropology and landscapes], un proyecto audiovisual, documental y multimedia que tiene el objetivo de acercar al público, culturas, políticas de medioambiente, aspectos sociales y de investigación a través de un itinerario de viaje creado sobre un mapa interactivo que en esta ocasión desarrolla en Noruega.

Música en directo, grabaciones de campo y voces en off irán enlazando los videos bajo una línea argumental para crear un mediometraje final. Peñarrubia se caracteriza por su larga y reconocida incursión en la música electrónica experimental y la composición para medios audiovisuales y escénicos.

El jueves 14 a las 20.00 horas será el turno del violinista y compositor napolitano Edo Notarloberti, quien, acompañado por la pianista Martina Mollo, estrenará a nivel nacional Al Buio (2017), un disco de música de cámara de profundas raíces barrocas, con toques de New Age y lleno de un romanticismo nostálgico y melancólico que contiene canciones que hablan de perdón, fragilidad, fraternidad y pérdida.

Temas como "Il Perdono", "Catrame" o "Silent Prayers" formarán parte de este espectáculo catártico y único, un viaje de reencuentro en la oscuridad, que cerrará el III Ciclo "Playing Picasso".

Notarloberti formó parte del proyecto neofolk Argine y fue miembro de la banda italiana Ashram, y decidió iniciar su carrera en solitario en 2008, aunque se ha hecho acompañar de excelentes músicos como Martina Mollo, que también es componente del dúo Ricci & Pobre.

El ser humano es libre; es algo más importante que decir que tiene derecho a la libertad. Ninguna persona necesita ni depende de que un gobierno o grupo alguno se lo reconozca. Sin embargo, vivimos en un mundo en el que, aún hoy, muchos seres humanos sufren la ausencia de libertad.