Los médicos se concentran para criticar el maltrato que reciben a nivel nacional

Los médicos de los centros de salud de Huelin y Las Lagunas, del Hospital Regional de Málaga y otros de la provincia de Málaga se han concentrado para criticar el maltrato que reciben y sufre la profesión médica.

Salud

La situación enquistada durante años sin que ninguno de los distintos gobiernos del país haya actúado en la búsqueda de mejorar las condiciones laborales de los facultativos en todo el territorio nacional, además del acuerdo firmado recientemente entre el Ministerio de Hacienda y los sindicatos de la Mesa de la Función Pública sobre las subidas salariales hasta el 2020, han provocado la reacción de los profesionales, según ha informado el Sindicato Médico de Málaga (SMM) en una nota de prensa.

El SMM ha rechazado esta propuesta y la ha calificado como un insulto a los trabajadores públicos y un pacto "indignante" que no contempla el recorte del salario base y las pagas extra de junio de 2010.

Así, tras padecer unos años de recortes con la crisis y la recuperación económica actual del país, los médicos no aprueban la insignificante subida salarial, ligada al crecimiento del PIB y el cumplimiento de déficit, ha explicado el sindicato.

Por ello, el presidente del SMM, Antonio Martín Noblejas, ha leído este jueves un manifiesto durante la concentración en el que ha desgranado de forma resumida las exigencias de los médicos y un decálogo en el que se detallan todas las reivindicaciones.

Recuperar la pérdida del poder adquisitivo, mejorar las guardias, acabar con la precariedad y temporalidad; activar, homogeneizar y ampliar la carrera profesional; planificar las necesidades de médicos; una jubilación flexible entre los 60 y 70 años; garantía de titulación para trabajar; que las lenguas cooficiales no deben ser requisito; mejorar la financiación sanitaria y restablecer la jornada de 35 horas son las peticiones.

El ser humano es libre; es algo más importante que decir que tiene derecho a la libertad. Ninguna persona necesita ni depende de que un gobierno o grupo alguno se lo reconozca. Sin embargo, vivimos en un mundo en el que, aún hoy, muchos seres humanos sufren la ausencia de libertad.