La Sala Moreno Villa acoge la exposición 'Espacios conscientes- Obras 2008-2018'

La Sala Moreno Villa acoge hasta el próximo 30 de noviembre la exposición 'Espacios conscientes-Obras 2008-2018' del artista jienense Pablo Rodríguez Guy.

Exposiciones

Así lo han informado la concejala de Cultura, Gemma del Corral, y del propio artista, que han presentado este jueves la muestra. Han detallado que buena parte de la obra de Rodríguez Guy es un paisaje emocional abstracto, un recorrido íntimo de su experiencia vital.

Funciona, en sus propias palabras "como la orquesta y los solistas en un concierto, creando un diálogo entre las distintas partes de la historia que se está contando. El fondo, el escenario, los grafismos, las formas, las pequeñas manchas de colores que revolotean por el espacio son el desarrollo y complemento de la historia, creando un todo inseparable, similar a una sinfonía, al jazz o al flamenco".

Los temas tienen mucho que ver con el ser humano, con sus emociones y sentimientos, con sus dramas, sus alegrías y sus sueños, todo lo que lo envuelve se plasma en su actividad creativa. Son las historias que pueblan su universo artístico.

Además de las pinturas, que son el grueso principal de su obra, Rodriguez Guy trabaja con gran variedad de recursos: explora la fotografía, el grabado, la escultura, las acciones-perfomances, el papel reciclado, o la madera.

La ética, la música, la poesía, el compromiso social, la espiritualidad, los viajes, la familia el mar, la montaña, la naturaleza, "o sea, el arte y la vida", son el paisaje intimo sobre el que se despliega su quehacer artístico, al tiempo que participa en charlas y conferencias o talleres de arte, en una actividad incesante dentro de un mundo que le atrapa y le emociona y que puebla su universo creativo.

La trayectoria artística Pablo Rodríguez Guy, que nació en 1950 en Santa Elena (Jaén) y reside actualmente en Benalmádena, le ha merecido el reconocimiento como pintor y grabador. Atesora unos 80 premios y medallas, y cuenta con obras en diversos museos y sedes institucionales, habiendo realizado más de cien exposiciones, tanto individuales como colectivas, en distintos países europeos y en Canadá, Estados Unidos, Cuba, Japón y Taiwan.

Reivindico la poesía en los tiempos

de la usurpación del pensamiento.

Exijo la lírica como antídoto para

las cadenas que pretenden imponer

a nuestro espíritu dormido.