'Emigrados', del poeta y pintor Ángel Leiva, hasta el 15 de octubre en el CAL

Inaugurada este miércoles la exposición de pintura 'Emigrados' del poeta, pintor y profesor Ángel Leiva, que estará abierta al público hasta el 15 de octubre.

Exposiciones

La pintura de Leiva tiene como rasgos distintivos el gesto y la acción a la vez que muestra inquietudes diversas con las que encontró un camino propio, gracias, sobre todo, a la fuerza del color, intenso, brillante, muy cálido o muy frío derivado de un profundo conocimiento de las vanguardias más conceptuales.

El profesor Andrés Luque Teruel ha señalado que "mediante el color, la expresión de la pintura de Ángel Leiva sustituye a la imagen y trasciende el dilema implícito y siempre atractivo y estimulante de la oscilación entre la ocultación y la revelación".

Para el director del Centro Andaluz de las Letras, Leiva demuestra "que el río de la Plata desemboca en Andalucía y el Guadalquivir en Argentina. Como pintor, como escritor y como persona es un puente sobre el Atlántico aunque no siempre se le haya reconocido".

Ángel Leiva estudió en la Facultad de Periodismo en la Universidad Popular de Buenos Aires, Argentina, y de Historia del Arte en la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Es doctor en Literatura y lenguas romance en la Universidad de Syracuse, Nueva York. Inició su carrera literaria en Buenos Aires, donde ha ocupado el cargo de primer secretario de la Sociedad Argentina de Escritores entre 1971 y 1973.

Ha organizado y participado en congresos y eventos nacionales e internacionales dedicados a la Literatura del exilio o a los grandes escritores españoles y latinoamericanos del siglo XX, en Argentina, Bolivia, México, Perú, Venezuela, Puerto Rico, Hungría, España, Estados Unidos, etcétera. Además, ha impartido numerosas conferencias auspiciadas por organismos culturales de Argentina, Estados Unidos y España; y ha ocupado el cargo de profesor invitado de Literatura Latinoamericana y de Creación Literaria en la Universidad de Sevilla, la Universidad de Brown, la Universidad de Northwestern, el Hunter Collage de Nueva York, entre otras.

NUEVO LIBRO DE FERRER

Por otro lado, la Consejería de Cultura, a través del Centro Andaluz de las Letras, presenta este miércoles dentro del ciclo literario "Letras Capitales" el nuevo libro de Francisco Ferrer Lerín "Besos humanos", publicada por la editorial Anagrama.

Ferrer Lerín (Barcelona, 1942) es filólogo, escritor y ornitólogo especializado en grandes rapaces necrófagas. Considerado por muchos "padre nutricio de la generación Novísima", debutó como poeta en los años 60, pero a finales de esa misma década se trasladó a Jaca como especialista del Centro Pirenaico de Biología Experimental del CSIC, y su alejamiento de la literatura durante tres décadas lo convirtió en un autor secreto, poco menos que de culto, sobre el que se fueron tejiendo toda clase de leyendas.

Circunstancias azarosas determinaron su reaparición como escritor en 2005, y desde entonces no ha cesado de publicar libros de variada y siempre sorprendente naturaleza que lo acreditan como una de las voces más singulares del panorama literario español, además de "experto en las formas menos rutinarias de la erudición", han precisado desde la Junta.

Es autor de un portentoso Bestiario (2007), de la novela Familias como la mía (2011) y de volúmenes de prosas inclasificables como Papur (2008), Gingival (2012), Mansa chatarra (2014) y 30 niñas (2014). En 2006 reunió su "poesía autorizada" en Ciudad propia. Posteriormente ha publicado, entre otros poemarios, Fámulo (2009, Premio de la Crítica), Hiela sangre (2013) y Edad del insecto (2016).

"Besos humanos" vienen a proclamar abiertamente una evidencia hasta ahora apenas susurrada, que la obra de Ferrer Lerín "esconde una de las propuestas más audaces y radicales de la narrativa española de las últimas décadas". Las piezas reunidas en este volumen recorren esta faceta de un autor "en todos los sentidos políticamente incorrecto: un maestro del miedo que es a la vez, sin paradoja alguna, un seductor".

Reivindico la poesía en los tiempos

de la usurpación del pensamiento.

Exijo la lírica como antídoto para

las cadenas que pretenden imponer

a nuestro espíritu dormido.