El Málevich más completo se presenta este viernes en el Museo Ruso

La Colección del Museo Ruso San Petersburgo/Málaga ofrece en su sede de Tabacalera una exposición que refleja la evolución completa en la obra de Kazimir Malévich, con algunos trabajos hasta ahora inéditos en España.

Exposiciones

La ciudad Natal de Pablo Picasso acoge, de este modo, la obra de uno de los pocos coetáneos que comparten su protagonismo en el momento inaugural de las vanguardias.

Son 44 piezas, 16 inéditas en España, fechadas entre 1906 y 1933 que abarcan desde los primeros tanteos impresionistas a obras de última hora, cuando el creador ruso emprendió un personalísimo camino figurativo que desafía aún la interpretación crítica, según han indicado desde el Consistorio en un comunicado.

Esta exposición monográfica, "de una amplitud sólo posible gracias a la extensión y profundidad de los fondos del Museo Ruso", ofrece la oportunidad de contemplar obras inéditas en España del creador del suprematismo que ayudan a comprender mejor su trayectoria, han recalcado.

Por primera vez el público malagueño tiene la oportunidad de conocer in situ la obra del creador del movimiento suprematista. El recorrido que plantea va desde sus inicios artísticos hasta los últimos años de su vida, presentando tanto obras tempranas como las composiciones suprematistas de la década de 1910, así como sus trabajos de 1920-30, cuando Malévich comenzó a combinar el suprematismo con lo figurativo en obras temáticas.


Se presenta también, en las mismas fechas que la exposición de Malévich, una monográfica dedicada a David Burliuk, en el Espacio 3 de la Colección del Museo Ruso en Tabacalera. Burliuk es considerado un gran agitador intelectual de las vanguardias en los primeros años del siglo XX.

Esta exposición continúa la línea de programación en este espacio complementario: mostrar la obra de artistas decisivos en el discurso de la pintura rusa que resultan menos conocidos del público occidental.

Reivindico la poesía en los tiempos

de la usurpación del pensamiento.

Exijo la lírica como antídoto para

las cadenas que pretenden imponer

a nuestro espíritu dormido.