Vinos de la DO Málaga, Sierras y Pasas de Málaga, en la Feria de la Vendimia de Mollina

La cineasta Gracia Querejeta será la pregonera de esta celebración cuyo cartel ha sido realizado por el humorista gráfico Ángel Idígoras.

Antequera

La delegada del Gobierno andaluz en funciones, Patricia Alba, y el alcalde del municipio malagueño de Mollina, Eugenio Sevillano, han presentado este jueves la Feria de la Vendimia del municipio, que se celebrará del 7 al 9 de septiembre.

Se trata de una celebración en el que "se pone de manifiesto la importante aportación que el sector vitivinícola supone para la generación de empleo y riqueza en el interior de la comunidad", ha señalado Patricia Alba.

También ha subrayado que "una actividad, como la vid y su recolección y transformación, se convierte en un referente no solo económico y social en un municipio como Mollina, sino también en un atractivo turístico", una interrelación que "hace de la provincia un destino característico y singular".

Mollina produce alrededor del 80 por ciento de los vinos con denominación de origen Málaga, productos que centrarán las actividades programadas durante este evento, declarado Fiesta de Interés Turístico y que atrae a miles de visitantes interesados en los vinos de la Denominación de Origen Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga.

Por si parte, el alcalde de Mollina, Eugenio Sevillano, ha subrayado que la celebración cuenta con multitud de actividades que darán comienzo el viernes con el pregón de la cineasta Gracia Querejeta y la presentación del cartel de la Feria de la Vendimia de este año, a cargo del humorista gráfico Ángel Idígoras, que fue pregonero de esta feria el año pasado.

El origen de la Feria de la Vendimia data de los años 70, si bien es a partir de 1987 cuando comienza a tomar un mayor auge su celebración y a ser conocida popularmente con su denominación actual, celebrándose anualmente el segundo fin de semana del mes de septiembre.

Reivindico la poesía en los tiempos

de la usurpación del pensamiento.

Exijo la lírica como antídoto para

las cadenas que pretenden imponer

a nuestro espíritu dormido.