Suspenden el juicio sobre la custodia de la hija del fuengiroleño asesinado en Argentina

El Juzgado de Primera Instancia número 3 de Fuengirola ha suspendido el juicio previsto sobre la guarda y custodia de la hija del joven de dicha localidad malagueña Domingo Expósito, asesinado en Argentina en junio de 2014, a favor de los abuelos paternos y no de su madre, con la que está ahora.

Juzgados

La suspensión se ha producido al admitirse la tramitación de una alegación presentada por la representación de la madre, cuestionando la competencia del juzgado de Fuengirola para resolver sobre este caso, según ha explicado el abogado de los abuelos, Manuel Huertas, quien se ha mostrado en contra de estos argumentos y de que sea competencia de un juzgado argentino.

Domingo Expósito, de 31 años, llevaba dos años en Argentina cuando sucedieron los hechos y hacía cuatro meses que no veía a su hija, de seis años entonces, pero tenía prevista su vuelta a Málaga dos días después del asesinato al tener la custodia de la menor. El litigio por la niña había comenzado años antes, después de que la madre y expareja se fuera de España con la pequeña.

El fuengiroleño fue asesinado a tiros el 25 de junio de 2014 en Comodoro Rivadavia cuando paseaba por la calle. Por estos hechos, se detuvieron a varias personas, entre ellas la expareja y madre de la niña, que inicialmente fue condenada como instigadora, aunque luego fue absuelta; un caso que aún está pendiente de recurso, según el abogado de la familia del fallecido, Manuel Huertas.

En la demanda de custodia presentada por los abuelos, a la que ha tenido acceso Europa Press, se indica que Fuengirola es el lugar de nacimiento de la niña y su nacionalidad es española, aunque la madre "sin previo aviso, sin conocimiento por parte del padre y sin consentimiento ni autorización judicial, la sacó del país" en 2010, tras lo que "impidió cualquier tipo de contacto con su padre".

De hecho, existe un procedimiento por sustracción de menores, en el que la Fiscalía malagueña solicita una pena de cuatro años de prisión e inhabilitación para ejercer el derecho de la patria potestad durante diez años. La acusación particular, que representa a la familia, pide la misma pena, pero añade el delito de retención de un menor y el de impago de pensiones.

Asimismo, en la petición de los abuelos se explica que un juzgado de Fuengirola acordó en 2011 la guardia y custodia al padre, con una patria potestad compartida, estableciendo "un régimen de visitas para la progenitora, no custodia". Expósito viajó por primera vez a Argentina tras obtener esta resolución, pero no logró que la madre la restituyera voluntariamente.

Posteriormente, el padre volvió a viajar a Argentina, según consta en la demanda, con el propósito de no regresar hasta que las autoridades judiciales de dicho país no reconocieran la sentencia dictada en España. Además, un juzgado argentino determinó la restitución de la menor en un procedimiento iniciado allí.

El letrado ha señalado que lo que están pidiendo con la demanda es que "se restituya la legalidad por seguridad de la menor", apuntando que "en ningún caso un supuesto secuestro puede dar carta de naturaleza a nada", apuntando que "por ningún motivo queremos que se suspenda el juicio, porque llevamos años esperando, especialmente la familia".

En la demanda se precisa que durante el tiempo que pasó hasta la muerte de Expósito la madre de la niña "decidió voluntariamente incumplir" la resolución sobre la custodia dictada por el juzgado de Fuengirola, "impidiendo, además, cualquier contacto de ésta con su padre y su familia paterna".

Así, se indica que la menor está sufriendo las consecuencias de los hechos sucedidos en Argentina; mientras que los abuelos tienen capacidad para hacerse cargo de la guardia y custodia, además del "auxilio para ello de toda la familia extensa de su propio padre en la localidad de Fuengirola"; así como medios económicos suficientes y vivienda adecuada en beneficio de la menor.

En poco tiempo se celebrarán los 40 años de la Constitución Española de 1978, y coincide con la edad de muchos jóvenes que a día de hoy intentamos, no sólo sacar adelante nuestras vidas personales y familiares, sino también encontrar sentido a nuestro sistema político.