Ser español

Planteaba Manuel Valls, el exprimer ministro francés, que aquí deberíamos hacer el ejercicio de respondernos a la pregunta de qué significa ser español. No es una novedad, llevamos cuatro siglos intentando resolver tan difícil enigma. Ya lo intentó Velázquez escribiendo con sus pinceles en la mayor de las obras de artes, Las hilanderas.

Salvo Tierra

Mientras abajo las regiones más pobres compiten por hilarnos de la mejor manera posible, las ricas de arriba se complacen iluminadas por el oropel. Es la imagen más perturbadora de los grandes contrastes de un territorio que a fuerza de querer ser nación no encuentra un hilo que una tantos retales. Retales hilvanados a golpe de reconquistas que eran en realidad la conquista de un territorio que se segregaba en marquesados y condados, y que se repartían entre vascones, aragoneses, incluyendo catalanes, y asturleoneses. A principios del siglo XX fueron más allá en la búsqueda de esa identidad patria, descubriendo para sorpresa de muchos que la marca España tan solo podía asentarse en el parnaso científico del Al andalus ibérico. El postulado era tan inasumible entonces como ahora, ya que contraviene los mitos religiosos, a pesar de que aquellos científicos eran demostradamente agnósticos.

Paco 'El Séneca' no obvia responder al reto. Afirma que ser español hoy es ser gilipollas con unas tragaderas enormes. Según el docto amigo, ser español es pagar el rescate bancario sin rechistar, a pesar de que cada vez son más los que engrosan las filas de la exclusión social. Ser español es que te sangren las inmisericordes compañías eléctricas sin inmutarnos ante los cada vez más casos de pobreza energética. Ser español es asumir que los ricos engorden su fortuna mediante la evasión de sus impuestos, mientras las clases obreras son machacadas por cada vez más cargas impositivas y sin perspectivas de disfrutar de la merecida jubilación. Ser español es soportar que la mitad de los catalanes se comporten como pánfilos irritados que sueñan con una fantasmagórica arcadia, cuya base hemos construido con el sacrificio de todos. Ser español es ver sin atender a las noticias de como los corruptos viven un vodevil cuyo final es quedar absueltos y disfrutando de su saqueo. La machadiana España devota de María ni siquiera conoce los predicados de Cristo, adolece de espíritu burlón y su alma dejó de ser inquieta. El Seneca concluye que ser español hoy es ser mostrencos adocenados por un discurso neoliberal que todo lo justifica, y al que además vota. Velázquez lo hacía de forma parecida aunque más esperanzador, retrataba al pueblo español como un gato, dócil en sus formas pero que si se le molesta en exceso acaba arañando. A pesar de todo, soy español.

Salvo Tierra

 

 

If I were a PP man

Esteban Goti

¿Recuerdan el magnífico musical de El violinista en el tejado? En la escena en que el granjero judío Tevie adecenta su pajar, empieza a fantasear con la posibilidad de ser rico, y desde ahí comienza a entonar el conocido tema If I were a rich man. Yo espero que, en el ejercicio de imaginar que soy un hombre del PP, tenga mejor fortuna, y no me desvíe en etéreos sueños, o pesadillas, vayan ustedes a saber.